Una de las zonas en que el visitante puede encontrarse con el huaso, el más típico de los personajes chilenos, es en la zona central.
Los pueblos y ciudades de esta parte del país, dedicados en su mayoría a la agricultura y en especial a las viñas, conservan las tradiciones que dan identidad a nuestro pueblo: un tipo de vida profundamente ligada a la tierra y a la naturaleza. Tierra en que la artesanía sorprende por su simpleza y hermosura: mantas, ponchos, chamantos, chupallas, espuelas, lazos, monturas, riendas; la alfarería donde priman los objetos utilitarios; el delicado trabajo en crin, único en sudamérica, y el tallado en madera y carbón, son parte del quehacer cotidiano y del espíritu de esta gente.
Cada una de las ciudades ha sido reconstruida innumerables veces. Primero fueron los mapuches, que con sus constantes ataques obligaron a cambiarlas de lugar y levantarlas una y otra vez; luego los violentos terremotos desplomaron las amplias casas de adobe típicas del campo chileno. Así, las actuales construcciones no tienen más de 50 años y sus estructuras antisísmicas han cambiado la fisonomía de la zona central, transformando sus ciudades en modernos centros urbanos .
Los pueblos y ciudades de esta parte del país, dedicados en su mayoría a la agricultura y en especial a las viñas, conservan las tradiciones que dan identidad a nuestro pueblo: un tipo de vida profundamente ligada a la tierra y a la naturaleza. Tierra en que la artesanía sorprende por su simpleza y hermosura: mantas, ponchos, chamantos, chupallas, espuelas, lazos, monturas, riendas; la alfarería donde priman los objetos utilitarios; el delicado trabajo en crin, único en sudamérica, y el tallado en madera y carbón, son parte del quehacer cotidiano y del espíritu de esta gente.
Cada una de las ciudades ha sido reconstruida innumerables veces. Primero fueron los mapuches, que con sus constantes ataques obligaron a cambiarlas de lugar y levantarlas una y otra vez; luego los violentos terremotos desplomaron las amplias casas de adobe típicas del campo chileno. Así, las actuales construcciones no tienen más de 50 años y sus estructuras antisísmicas han cambiado la fisonomía de la zona central, transformando sus ciudades en modernos centros urbanos .


















